Mi cuerpo calla pero mi mente no para de gritar, de mascullar barbaridades hacia la vida, de insultar todo lo que nos rodea, de destruir la poca cordura que en mi quedaba.
Mi boca cerrada pero mi corazón abierto, sacando todo ese odio que invade mi cuerpo, todos están bien, pero yo sigo decayendo... ¿Cuándo va a parar este sufrimiento? Si lo digo todo en ridículo quedo, pero si lo callo me muero por dentro.
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