lunes, 22 de agosto de 2016

Rhett y yo (relato)

Era una noche cálida de verano, un poco nublada, parecía que fuera a llover, pero al cielo aun no le daban ganas de ponerse de mi parte ese día deprimente. ¡Ha sido un sube y baja de emociones estos últimos meses! típico, aquel atlético hombre, que al parecer también tiene una mente brillante y un buen paquete se había fijado en mi, era como un hombre perfecto, cariñoso, inteligente, bueno en el sexo... pero había un problema, para él sólo era sexo... no había amor... bajo esa masa de músculos sólo había mentiras... nada de amor.

Situándoles en contexto, él tenía a otra, una rubia con grandes senos y baja de neuronas (Y PARECE UN ESTEREOTIPO, PERO LES JURO QUE ES VERDAD), que por alguna razón sentían una conexión y se amaban con locura, se daban besitos cortos y rápidos, diciéndose cuanto se amaban, se abrazaban, el le daba rosas y ella una buena mamada... ¡una pareja perfecta!

Yo llegué a su vida hace un año, y en sus palabras, llegue "a darle vuelta a toda su cabeza", según él, le había enamorado, que Paola (la rubia sin neuronas), no era nadie para él comparada a mi... pero aún así seguía con ella, y yo, sola.

¡Pobre Paola!, es una buena chica, ella no merece que le quite el novio, o que le haya besado y enamorado, o que yo me haya enamorado de él, me da mucho pesar, mucha tristeza ver que mis sentimientos me traicionan de nuevo y me pusieran en medio de una relación... ¡DE AÑOS!, son años, por amor a Dios bendito... AÑOS... soy un monstruo.

Durante los meses en que yo no sabía que Paola existía, Rhett y yo eramos algo así como perfectos, era una conexión jamas sentida... pero tuve que investigar más de la cuenta y darme por entendida que habían dos posibilidades:

1) Mentía.
2) Ya no amaba a Paola y me ama ahora a mi.

Estas dos posibilidades pasan por mi mente mientras le veo acostado en esta cama de hotel, algo lujosa para nuestras vidas la verdad, no entendía como en este viaje de amigos (somos un grupo grande de viaje, incluida Paola) (sí, conocí a Paola, pero eso es otra historia) podríamos avernos costeado un hotel de este calibre casi a un precio de pocilga. Lo veo, veo como su espalda se marca y sube y baja por su respiración, veo su cabello negro y sudado, después de una tarde de actividades extracurriculares... (no, nada de sexo, tengo dignidad, después de conocer a Paola, cortamos esos lazos).

Antes de esto, nos asignaban los cuartos, en la tarde de este mismo día, y todos dimos por supuesto que Rhett querría estar con Paola, hasta ella lo pensó... pero no fue así, él pidió estar conmigo... conmigo. Los rumores dicen que su relación ya iba mal, que más que amor, era sólo por estatus y por no estar solos, se conocen desde siempre y pensaban que salir y follar era lo que debían hacer, no lo que sentían, según Rhett, yo le hice sentir que debía hacerlo, no hacerlo creer que debía sentir eso, como Paola hizo.

Aún así me sienta mal todo esto, ellos aún "no terminan" y no quiero ser una puta.

Aún así está en mi cama, no en la suya, y ella lo sabe... y tal vez llora pensando en eso...

Sigo observándolo, pienso en todo lo que hemos pasado, y empiezo a hablar en voz alta:

- Mirate guapo - le digo a su cuerpo dormido - ahí tan fortachon, jugando con nuestros sentimientos, pensando que puedes tener lo que quieras... sí, te quiero, pero me quiero más a mi, y si tu no te valoras, o no respetas a Paola, de mi nada sabrás nunca. - A continuación cogí mis cosas y me dispuse a irme al cuarto de Paola, a disculparme y a ver si podía dormir con ella... es buena chica.

- ¿Jugar contigo? - dijo una voz grave y sexy, esa voz que me hizo voltearme en el metro y mirar a ese adonis todo el recorrido - yo sólo quiero hacerte feliz - me miró con una cara de susto, de agonía, como si algo se estuviera rompiendo dentro de sí.

- ¡Eso estas haciendo Rhett! eso haces... no sólo me lastima tu falta de decisión, sino también a Paola, me duele mucho ver como sufre con todo esto... es una buena chica... - dije sentándome en la cama, a sus pies... literal, no de otra forma.

- Dios... por eso te amo, a pesar de que tú sufras más... sigues pensando en ella, ¡ella no me quiere! llora porque ahora no sabe como amarse, no me quería a mi, quería el hecho de que alguien lo hacia, independientemente de quien fuera - dijo mientras se sentaba a mi lado, enojado, pero aún con tono dulce, sabe que los gritos me asustan.

- No me vale que me ames, necesito ser la única. - le dije parándome y yendo a la puerta, me había rendido...

- Ven - me tomó por la cintura y me atrajo a él - eres la única, siempre lo has sido... yo hace mucho hable con Paola, a ella sólo le preocupaba que la vieran sola, por eso llevo 2 años junto a ella, sin besos, sin sexo, sin nada, sólo por ayudar a una vieja amiga. - sus ojos eran mi todo.

- Pues eso no me vale... - escondí mi llanto en su pecho, su sensual y desnudo pecho... y abajo de todo eso, había un corazón, que latía a mil por hora, lo cual me hizo sonreír. Algo que me encanta de él es que siempre se sonroja y su corazón late mucho,  me hace saber que lo que siente es real.

- No estaré nunca más con ella, ni de mentiras, te lo juro, sólo te quiero a ti. - esto último me lo dijo mientras alzaba mi rostro... limpió mis lagrimas y me besó. Un beso largo, tierno, se transmitía tanto amor y sentimientos que nuestras auras eran más fuertes que nuestros labios, así que no sentíamos nuestros labios... sino el sentimiento que transmiten.




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