Mostrando entradas con la etiqueta mentiras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mentiras. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de enero de 2016

¿Qué tan hipócrita es el borreguito?

Dime, ¿qué tan hipócritas tenemos que ser para quejarnos de nuestra situación cuando fuimos nosotros con nuestros actos quienes nos pusimos en la boca del lobo?
Dime, ¿qué tanto tienes que llegar a sufrir para darte cuenta que lo que sientes no es comodidad con tu situación actual sino resignación?
¡¿Qué tan hipócritas podemos ser quejándonos en redes sociales y en la vida real ser un borrego más del rebaño?! Esperando al verdugo, con su destino marcado, pensando en un cambio pero deteniéndose en el  umbral del trabajo.

Dime, ¿no estas cansando de ser siempre el mismo borrego que piensa que por no ser asesinado hoy, no lo será mañana?
¡Puedes posponer el día de tu muerte todo lo que quieras...!
Mentira, no puedes
Porque decidiste entregarte en cuerpo y alma a la corrupción de tu verdugo, que no te cuida como te prometió al ponerle la soga al cuello, sólo te alimenta a su interés, esperando el día que se canse de ti y decida TU destino.

No, borregito, esos días en que comías de la mejor calidad para ganar confianza se acabaron. Preferiste un poco de comida de marca por unos días a la libertad de poder conseguirla por ti mismo y ahora estas pagando el precio, el hambre.
¿Qué es mejor? ¿comer promesas que sinceramente, a mi, me dejan la tripa vacía o trabajar en conjunto por un bienestar global?
¿Hasta que punto seremos unos seres tan vacíos, tan faltos de materia gris¿ o peor ¿hasta que punto tenemos corazón, siempre pensando en el bien de unos pocos y sin importar en el martirio de otros?
Somos borregos egoístas, pero recuerda, tu lana no es mejor que la de tu compañero, y el puede morir primero que tú, pero tú también tendrás su destino.

¿Nos unimos para cambiarlo o seguimos aceptando?

martes, 24 de noviembre de 2015

Mentiras (poema)

¡Qué lado más oscuro el que conoces!
que no distingue entre el bien y el mal.
¡Qué sorpresa me ha llevado!
cuando no te he visto más.

He dicho mil veces que no te quiero más
y te termino siguiendo hasta el infinito y más allá.
¡Qué contradictoria me he vuelto!
con estos sentimientos sin madurar.

Madura, mujer, madura
que del dolor no puedes vivir más
encuentra una salida
que la luz lejos no debe de estar.