sábado, 6 de agosto de 2016

La sandía escritora

A veces sólo oprimir una cuantas letras al azar en el teclado son capaces de empezar una carrera de ideas sobre que quiero escribir y que siento al hacerlo. Es un placer tan gratificante como un masaje o un oral, el escribir me brinda paz. Siento que mi corazón se quita una carga del pecho, pesada, tanto que siento que he rebajado unos cuantos kilos con cada palabra que aparecen en esta hoja en blanco. 

Detesto pensar que debo de escribir para alguien o que debo cohibir mis sentimientos sólo por si alguien busca ofenderse o sentirse identificado con algunas de mis palabras, este blog es mi diario, si, lo comparto, es mi forma de gritarle al mundo lo que realmente siento, mi boca no sirve para mucho. 

Nací mal, algo salió mal cuando el doctor me saco de la tripa de mi madre, no podía hablar. Vamos, no era algo físico, algo más psicológico, era TAN cohibida que las pocas veces que hablé en AÑOS las personas lo aplaudían como si hubiera descubierto la cura contra el cáncer. Por eso este blog es tan importante en mi vida, me permite expresar por medio de mis dedos lo que mi boca nunca fue capaz de decir, ya que cada vez que buscaba revelar algo, era vil mente callada por la opinión popular.

Jódete opinión popular. 

Es tan frustrarte quedarse callado, ser prudente, ser cordial con tus palabras... ¡son cosas que no funcionan en mi! no tengo filtros al hablar, más que una cebolla con capas, soy una sandía, es difícil de abrir, pero cuando lo hace, no hay nada que te detenga para conocer todos sus sabores... bueno uno, es sandía, sabe sólo a una cosa, ¿no? 

No soy muy fan de la sandía realmente. 

Pero la sandía es la fruta con la que más me puedo identificar... si alguien se lo preguntaba. Es dura por fuera, pero tan blanda, dulce y sabrosa por dentro... no lo mal-piensen. 

Más que conocer todos mis sabores... logras que me riegue, soy un reguero de opiniones, ya que al nunca poder expresarlas, tampoco soy capaz de organizarlas y apenas tengo la oportunidad hablo de todo un poco, para vez si mi alma se libera un poco de sus cadenas sociales... pocas veces funciona. 

Cuando hablo la gente hace caras tan raras que a veces me pregunto si el psiquiátrico no es mi verdadero hogar. Y NO, NO ME GUSTARÍA... pero esas caras dicen que a ellos sí. 



La enfermedad del corazón

La enfermedad del corazón no es el amor, es la inseguridad.


Un corazón, acostado en un sofá, piensa y piensa
Imagina e imagina 
Que tan reciproco será el amor que en el vive 

¿Será que aquel cerebro tonto tendrá razón y tanta pasión es demasiado? 
¿Será que aquella persona, que protejo tanto de cualquiera, no hace lo mismo conmigo? 
¿Seré sólo un desecho? 
¿Una molestia? 
¿Un dolor de tripa? 

¡Pobre corazón! No sabe valorarse 
O tal vez piensa que es mucho en sí 
Ya que, ¿quién se cree para pensar que es el que siente más amor? 
¿Y si otro corazón le ama más de lo que siquiera puede imaginar? 
¿Y si otro corazón se rindió, pensando que aquel corazón dolido, era demasiado para él? 

¿Qué nos hace pensar que somos los que más amamos? Cuando nosotros podemos ser más de lo que pensamos para otro. 

domingo, 31 de julio de 2016

Hacerte el amor

Me encanta follarte. Me encanta yacer contigo entre mis sabanas... las tuyas... el sofá, la mesa, el comedor, el baño del centro comercial. Creo fielmente que uno de los placeres de la vida es sentir que, mientras me nutro de tu sexualidad, me sujetas el cabello de forma que no pueda soltarme, y empieces a gemir y a retorcerte de placer, como si necesitaras de mi para siempre.

Me encanta sentir tus abrazos, juntas nuestros pechos, sentir tu corazón acelerado mientras beso tu cuello, esos soniditos cortos y sensuales que se te escapan mientras toco cada punto sensible de tu cuerpo... me dan vida.

Sujetar tus manos mientras beso tus pechos, bajar y subir a mi placer, besar tus labios (adivina cuales), hacerte mía.

Tu cabello, largo y loco, rubio, y para nada sedoso, se enreda con el mio y ya no sabemos que es de quien, tal vez sea mejor así, somos como una fusión, somos una sola cuando estamos haciendo el amor.

martes, 19 de julio de 2016

El poema de lo discontinuo


Tener hambre pero no poder comer
Tener frío pero carecer de abrigo
Estar triste y carecer de consuelo
Estar solo, careciendo de amor.

Un cabello más arreglado no te dará confianza en ti misma
Unos ojos azules, verdes o morados no te harán ver la vida de otra manera
Unos tacones no te harán ver más allá de la muralla de la indiferencia
Un corazón vacío nunca podrá ser amado.

Masajes para relajar
Lecturas para escapar
Besos para amar
Ceguedad para creer.

Halaga mi físico, eso me hará darte mi atención
Halaga mis sentimientos, eso me hará saber que te importo
Halaga mi corazón, eso me hará saber que no sabes nada sobre anatomía
Halaga mi personalidad y sabré que realmente estamos hablando.


domingo, 17 de julio de 2016

Mi problema con la lectura


Hace mucho no escribo, es que mi corazón no se siente de animo. 

Una vez, en una clase de lectura un profesor nos dijo que si no te sientes de animo, no puedes leer. Yo pensé que eran puras bobadas, yo solía leer para escaparme de este mundo de mierda que me rodeaba, pero estaba muy equivocada. No puedo leer. Estoy impedida para leer. 

Extraño tanto esa sensación de coger un libro y que no sean sólo páginas con letras, sino que sean un mundo para mi, un motivo de sonrisa, una excusa para dejar las tareas para otro momento. En este último año los libros ya no son mi escapatoria, ¡no se que me ha pasado!, los extraño. 

Extraño enamorarme de personajes y odiar a otros, extraño encontrarme con una sorpresa después de cada capítulo, extraño maldecir a los autores por matar a ese personaje que tanto amaba. Ya no encuentro saciedad en las palabras, y eso me asusta, temo estar muriendo. 

¿Se puede considerar vida una existencia sin amor por las lecturas? No amo ni blogs, ni revistas, historietas o libros. ¡Antes los devoraba! ahora tristemente veo como se empolvan en mi librero, esperando que mi corazón vuelva a aceptarlos...

Oh, mis libros favoritos, me da miedo abrirlos y ya no sentir lo mismo que sentía. Fueron mis compañeros en los caminos difíciles que me dio mi adolescencia, no tengo aún ganas de dejarlos ir. 

Extraño leer, extraño amar, extraño sentir. 

viernes, 1 de julio de 2016

El poder para destruirme

Somos demasiado orgullosos para admitir la derrota, yo en concreto me creo indestructible, porque más rota de lo que estoy no podría llegar a estar. ¿Qué vas a hacer? ¿Coger cada uno de mis pedazos y jugar con ellos tanto que dejen su forma sólida y se deslicen entre tus dedos?

Deseas humillarme y hacerme sentir inferior, deseas hacer de mí tu sumisa, deseas hacer de mi tu reflejo. 

La personas son más frágiles cuando están completas, mis pedazos pueden huir por diferentes direcciones y la mayoría de mi puede escapar de tu cárcel. No niego que puedas alcanzar alguno, pero entre los restantes lo recuperaremos y nunca lograrás destruirme, sólo yo tengo el poder para hacerlo. 


martes, 14 de junio de 2016

No sé porqué... Pero la amo (relato)

- Hoy será un gran día - dije con una sonrisa de oreja a oreja, cumplíamos un año de estar juntas, un camino lleno de baches, pero las alegrías eran más grandes que las tristezas. 

Sara era una artista recluida en este mundo, algo así como un alíen capaz de ver la felicidad en cualquier cosa que cualquier persona considerada normal consideraría horripilante. Sus compradores, o "fans" amaban eso de ella, por eso, desde muy joven ya era considerada una de las artistas más grandes en Europa. Yo realmente hasta conocerla nunca había pisado una galería de arte, hasta recuerdo la cara extraña que me hizo cuando le pregunté con real curiosidad en qué trabajaba. Oh, y esa cara de enojo cuando le dije que si vivía del arte o sólo era un pasatiempo, no conoces todos los días a alguien que hacer lo que le gusta le dé de vivir. 

Yo trabajo en algo un poco contrario a lo suyo, una "triste oficinista" aunque de triste no tengo nada, amo mi trabajo y eso es algo que ella no logra entender. Somos "cuadriculados" y "siempre seguimos las reglas", lo que no entiende es que las sigo porque quiero. 

Aún así fue muy interesante ese primer café que nos tomamos, sentimos una conexión, amor a primera vista, como desees llamarlo. Tanto amor y tanta conexión que hoy después de un año quiero celebrarlo y puedo decir que el próximo querré igual... Y así todos los años ya que cada año seguro que mi amor será más grande que el anterior, y eso es como un asenso en al oficina... Algo que se debe celebrar. 

Pienso llevarla a el mismo café donde nos conocimos, no es lo más lujoso, pero conociéndola un lugar lujoso sólo buscará criticarlo, ojalá el café no le moleste, le suele molestar todo, así sea algo que ya conoce. 

¡Qué porqué no cambia! ¡Qué porqué cambia! Dios... Oh no, ¡hasta si mencionó a Dios! ¡A esa mujer parece que nada la hace feliz! Yo hago mi mejor esfuerzo, ya que aunque molesta... No sé porqué... Pero la amo.