Detesto pensar que debo de escribir para alguien o que debo cohibir mis sentimientos sólo por si alguien busca ofenderse o sentirse identificado con algunas de mis palabras, este blog es mi diario, si, lo comparto, es mi forma de gritarle al mundo lo que realmente siento, mi boca no sirve para mucho.
Nací mal, algo salió mal cuando el doctor me saco de la tripa de mi madre, no podía hablar. Vamos, no era algo físico, algo más psicológico, era TAN cohibida que las pocas veces que hablé en AÑOS las personas lo aplaudían como si hubiera descubierto la cura contra el cáncer. Por eso este blog es tan importante en mi vida, me permite expresar por medio de mis dedos lo que mi boca nunca fue capaz de decir, ya que cada vez que buscaba revelar algo, era vil mente callada por la opinión popular.
Jódete opinión popular.
Es tan frustrarte quedarse callado, ser prudente, ser cordial con tus palabras... ¡son cosas que no funcionan en mi! no tengo filtros al hablar, más que una cebolla con capas, soy una sandía, es difícil de abrir, pero cuando lo hace, no hay nada que te detenga para conocer todos sus sabores... bueno uno, es sandía, sabe sólo a una cosa, ¿no?
No soy muy fan de la sandía realmente.
Pero la sandía es la fruta con la que más me puedo identificar... si alguien se lo preguntaba. Es dura por fuera, pero tan blanda, dulce y sabrosa por dentro... no lo mal-piensen.
Más que conocer todos mis sabores... logras que me riegue, soy un reguero de opiniones, ya que al nunca poder expresarlas, tampoco soy capaz de organizarlas y apenas tengo la oportunidad hablo de todo un poco, para vez si mi alma se libera un poco de sus cadenas sociales... pocas veces funciona.
Cuando hablo la gente hace caras tan raras que a veces me pregunto si el psiquiátrico no es mi verdadero hogar. Y NO, NO ME GUSTARÍA... pero esas caras dicen que a ellos sí.