Era una noche cálida de verano, un poco nublada, parecía que fuera a llover, pero al cielo aun no le daban ganas de ponerse de mi parte ese día deprimente. ¡Ha sido un sube y baja de emociones estos últimos meses! típico, aquel atlético hombre, que al parecer también tiene una mente brillante y un buen paquete se había fijado en mi, era como un hombre perfecto, cariñoso, inteligente, bueno en el sexo... pero había un problema, para él sólo era sexo... no había amor... bajo esa masa de músculos sólo había mentiras... nada de amor.
Situándoles en contexto, él tenía a otra, una rubia con grandes senos y baja de neuronas (Y PARECE UN ESTEREOTIPO, PERO LES JURO QUE ES VERDAD), que por alguna razón sentían una conexión y se amaban con locura, se daban besitos cortos y rápidos, diciéndose cuanto se amaban, se abrazaban, el le daba rosas y ella una buena mamada... ¡una pareja perfecta!
Yo llegué a su vida hace un año, y en sus palabras, llegue "a darle vuelta a toda su cabeza", según él, le había enamorado, que Paola (la rubia sin neuronas), no era nadie para él comparada a mi... pero aún así seguía con ella, y yo, sola.
¡Pobre Paola!, es una buena chica, ella no merece que le quite el novio, o que le haya besado y enamorado, o que yo me haya enamorado de él, me da mucho pesar, mucha tristeza ver que mis sentimientos me traicionan de nuevo y me pusieran en medio de una relación... ¡DE AÑOS!, son años, por amor a Dios bendito... AÑOS... soy un monstruo.
Durante los meses en que yo no sabía que Paola existía, Rhett y yo eramos algo así como perfectos, era una conexión jamas sentida... pero tuve que investigar más de la cuenta y darme por entendida que habían dos posibilidades:
1) Mentía.
2) Ya no amaba a Paola y me ama ahora a mi.
Estas dos posibilidades pasan por mi mente mientras le veo acostado en esta cama de hotel, algo lujosa para nuestras vidas la verdad, no entendía como en este viaje de amigos (somos un grupo grande de viaje, incluida Paola) (sí, conocí a Paola, pero eso es otra historia) podríamos avernos costeado un hotel de este calibre casi a un precio de pocilga. Lo veo, veo como su espalda se marca y sube y baja por su respiración, veo su cabello negro y sudado, después de una tarde de actividades extracurriculares... (no, nada de sexo, tengo dignidad, después de conocer a Paola, cortamos esos lazos).
Antes de esto, nos asignaban los cuartos, en la tarde de este mismo día, y todos dimos por supuesto que Rhett querría estar con Paola, hasta ella lo pensó... pero no fue así, él pidió estar conmigo... conmigo. Los rumores dicen que su relación ya iba mal, que más que amor, era sólo por estatus y por no estar solos, se conocen desde siempre y pensaban que salir y follar era lo que debían hacer, no lo que sentían, según Rhett, yo le hice sentir que debía hacerlo, no hacerlo creer que debía sentir eso, como Paola hizo.
Aún así me sienta mal todo esto, ellos aún "no terminan" y no quiero ser una puta.
Aún así está en mi cama, no en la suya, y ella lo sabe... y tal vez llora pensando en eso...
Sigo observándolo, pienso en todo lo que hemos pasado, y empiezo a hablar en voz alta:
- Mirate guapo - le digo a su cuerpo dormido - ahí tan fortachon, jugando con nuestros sentimientos, pensando que puedes tener lo que quieras... sí, te quiero, pero me quiero más a mi, y si tu no te valoras, o no respetas a Paola, de mi nada sabrás nunca. - A continuación cogí mis cosas y me dispuse a irme al cuarto de Paola, a disculparme y a ver si podía dormir con ella... es buena chica.
- ¿Jugar contigo? - dijo una voz grave y sexy, esa voz que me hizo voltearme en el metro y mirar a ese adonis todo el recorrido - yo sólo quiero hacerte feliz - me miró con una cara de susto, de agonía, como si algo se estuviera rompiendo dentro de sí.
- ¡Eso estas haciendo Rhett! eso haces... no sólo me lastima tu falta de decisión, sino también a Paola, me duele mucho ver como sufre con todo esto... es una buena chica... - dije sentándome en la cama, a sus pies... literal, no de otra forma.
- Dios... por eso te amo, a pesar de que tú sufras más... sigues pensando en ella, ¡ella no me quiere! llora porque ahora no sabe como amarse, no me quería a mi, quería el hecho de que alguien lo hacia, independientemente de quien fuera - dijo mientras se sentaba a mi lado, enojado, pero aún con tono dulce, sabe que los gritos me asustan.
- No me vale que me ames, necesito ser la única. - le dije parándome y yendo a la puerta, me había rendido...
- Ven - me tomó por la cintura y me atrajo a él - eres la única, siempre lo has sido... yo hace mucho hable con Paola, a ella sólo le preocupaba que la vieran sola, por eso llevo 2 años junto a ella, sin besos, sin sexo, sin nada, sólo por ayudar a una vieja amiga. - sus ojos eran mi todo.
- Pues eso no me vale... - escondí mi llanto en su pecho, su sensual y desnudo pecho... y abajo de todo eso, había un corazón, que latía a mil por hora, lo cual me hizo sonreír. Algo que me encanta de él es que siempre se sonroja y su corazón late mucho, me hace saber que lo que siente es real.
- No estaré nunca más con ella, ni de mentiras, te lo juro, sólo te quiero a ti. - esto último me lo dijo mientras alzaba mi rostro... limpió mis lagrimas y me besó. Un beso largo, tierno, se transmitía tanto amor y sentimientos que nuestras auras eran más fuertes que nuestros labios, así que no sentíamos nuestros labios... sino el sentimiento que transmiten.
Definirse es limitarse y espero llegar muy lejos en la vida como para poner una plantilla a mi nombre. Si te causo curiosidad lee un poco de este blog, te aseguro que terminaras conociéndome más de lo que yo lo hago.
lunes, 22 de agosto de 2016
sábado, 20 de agosto de 2016
Para mi un tatuaje es como la vida misma (relato)
- Para mi un tatuaje es como la vida misma - le dije a aquel hombre que estaba torturando mi piel con sus agujas.
- ¿Cómo la vida? - preguntó él, seguro sabía que iba a decir, pero entre que hablara o llorara, seguro prefiere escuchar mis teorías conspiratorias.
- Sí, mira. La vida duele ¿no? - le miré y me devolvió la mirada de "pobre chica depresiva" y siguió con lo suyo - La vida duele y no sabemos porqué, hacemos acciones que pueden ser la causa de esto, pero no estamos seguros de donde viene el dolor... poco a poco nos rendimos, se nos entumece el cuerpo y pensamos que no vale la pena, que hay formas menos dolorosas de pasar un sábado por la tarde - era sábado a las 5:00 p.m y aún me quedaban unas cuantas horas al lado de Fernando - pero de vez en cuando, el destino limpia un poco el desastre de tinta y la sangre que sale y vemos un pedazo de aquella obra de arte que nos define como personas, así que tragamos mierda y decidimos seguir con la vida, o bueno, el tatuaje.
Me quedé en silencio mientras Fernando echaba un poco de agua en mi herida de combate, luego me quedé mirando como las agujas entran y salen a gran velocidad de mi piel... - ¿y entonces? - dijo Fernan, seguro le interesa un poco lo que digo... sólo un poco.
- Bueno, como decía, poco a poco nos acercamos al limite, ya ni siquiera una pequeña muestra del tatuaje nos vale y queremos rendirnos y dejar todo a medias, nos mareamos, enfermamos, ¡hasta nos enamoramos! el peor de los males, pero de un momento a otro, en la punta del dolor máximo, una voz nos dice "hemos acabado" y vemos esa gran obra de arte, una mezcla de nuestras penas y el esfuerzo del universo. - vi como saltaba una pequeña sonrisa de satisfacción en ese rostro tatuado que me torturaba - Terminada es hermosa, y agradecemos a nosotros mismos por nunca habernos rendido... eso sería más o menos a los 60, cuando te jubilas... luego queda cuidar lo que nos dio el universo, hasta que el dolor pase... o sea, nos hallamos muerto.
-¡¿Tiene que terminar con la muerte?! - dijo mientras me miraba con una cara de horror, ¡ni que hubiera dicho un pedazo de "It" de Stephen King. Se nota que Fernando se emocionó, se sintió un poco identificado con mis palabras, y le dolió un poco el final.
- Pues sí, para mi la muerte es el fin del sufrimiento... aunque si te hace más feliz, lo puedes aplicar a la vida eterna, como Aristóteles decía, que un fin se convierte en un medio... y así.
- Bueno, pues Aristoteles me gusta más que tu pensamiento depresivo, espero que los futuros tatuajes que te haga, te hagan ver que hay más de una cúspide de tristeza y un final feliz en la vida - Dijo Fernando.
- ¡Me harás más! - amaba el arte de Fernando, así que me emocionó mucho escuchar que quería tatuarme de nuevo.
- Bueno... con condiciones, primero, que cambies ese pensamiento depresivo y segundo...
- ¡Dime!
-... ¡que me pagues! - dijo con una risa en su cara morena
- Claro que te pagaré - dije riendo, y a continuación exclamé "¡MIERDA!" ... había empezado con el color.
- ¿Cómo la vida? - preguntó él, seguro sabía que iba a decir, pero entre que hablara o llorara, seguro prefiere escuchar mis teorías conspiratorias.
- Sí, mira. La vida duele ¿no? - le miré y me devolvió la mirada de "pobre chica depresiva" y siguió con lo suyo - La vida duele y no sabemos porqué, hacemos acciones que pueden ser la causa de esto, pero no estamos seguros de donde viene el dolor... poco a poco nos rendimos, se nos entumece el cuerpo y pensamos que no vale la pena, que hay formas menos dolorosas de pasar un sábado por la tarde - era sábado a las 5:00 p.m y aún me quedaban unas cuantas horas al lado de Fernando - pero de vez en cuando, el destino limpia un poco el desastre de tinta y la sangre que sale y vemos un pedazo de aquella obra de arte que nos define como personas, así que tragamos mierda y decidimos seguir con la vida, o bueno, el tatuaje.
Me quedé en silencio mientras Fernando echaba un poco de agua en mi herida de combate, luego me quedé mirando como las agujas entran y salen a gran velocidad de mi piel... - ¿y entonces? - dijo Fernan, seguro le interesa un poco lo que digo... sólo un poco.
- Bueno, como decía, poco a poco nos acercamos al limite, ya ni siquiera una pequeña muestra del tatuaje nos vale y queremos rendirnos y dejar todo a medias, nos mareamos, enfermamos, ¡hasta nos enamoramos! el peor de los males, pero de un momento a otro, en la punta del dolor máximo, una voz nos dice "hemos acabado" y vemos esa gran obra de arte, una mezcla de nuestras penas y el esfuerzo del universo. - vi como saltaba una pequeña sonrisa de satisfacción en ese rostro tatuado que me torturaba - Terminada es hermosa, y agradecemos a nosotros mismos por nunca habernos rendido... eso sería más o menos a los 60, cuando te jubilas... luego queda cuidar lo que nos dio el universo, hasta que el dolor pase... o sea, nos hallamos muerto.
-¡¿Tiene que terminar con la muerte?! - dijo mientras me miraba con una cara de horror, ¡ni que hubiera dicho un pedazo de "It" de Stephen King. Se nota que Fernando se emocionó, se sintió un poco identificado con mis palabras, y le dolió un poco el final.
- Pues sí, para mi la muerte es el fin del sufrimiento... aunque si te hace más feliz, lo puedes aplicar a la vida eterna, como Aristóteles decía, que un fin se convierte en un medio... y así.
- Bueno, pues Aristoteles me gusta más que tu pensamiento depresivo, espero que los futuros tatuajes que te haga, te hagan ver que hay más de una cúspide de tristeza y un final feliz en la vida - Dijo Fernando.
- ¡Me harás más! - amaba el arte de Fernando, así que me emocionó mucho escuchar que quería tatuarme de nuevo.
- Bueno... con condiciones, primero, que cambies ese pensamiento depresivo y segundo...
- ¡Dime!
-... ¡que me pagues! - dijo con una risa en su cara morena
- Claro que te pagaré - dije riendo, y a continuación exclamé "¡MIERDA!" ... había empezado con el color.
lunes, 15 de agosto de 2016
Me enfermo
Nunca he sido buena poniéndome bien, levantándome de mi cama e intentando salir a sonreír un rato... Si, salgo, río, salto, pero realmente no tengo ganas de hacer eso y termino sintiéndome enferma por estar mintiendo.
Envidio mucho a aquellos que una sonrisa les sale natural, si me dieran una moneda por cada que sonriera, seguiría siendo igual de pobre, tendría menos monedas que reproducciones en youtube, y eso es poco.
Les felicito a aquellos que la vida les sonríe, pero les envidio y peor... Les odio. No les odio porque sean felices, les odio porque no creen que pueda haber gente que no mire la vida como ellos, la felicidad les hace egoísta, y eso me enferma.
jueves, 11 de agosto de 2016
Quiero ver tu sonrisa (poema)
¡Grandes son mis sentimientos y pequeño el corazón en el que habitan!
¡Oh cariño! ¿yo que haría sin tu sonrisa?
Sin tu cara, sin tu belleza
¿Qué sería de mi si no te hablara todos los días?
Pocos han sido
Pero hermosos cada uno.
Has sacado de mi esos sentimientos que había decidido encerrar
Nadie nunca debería sentirlos de nuevo
Pero has roto la cerradura
Y han salido
En estampida
Directo a ti.
Tristeza se encuentra con la verdad
No deseas dejar que felicidad entre a tu vida
Agonía se lamenta
Ira grita, patalea e intenta hacerte daño
Pero eso no cambia nada...
Ahí sigue amor... queriendo ver tu sonrisa.
¡Oh cariño! ¿yo que haría sin tu sonrisa?
Sin tu cara, sin tu belleza
¿Qué sería de mi si no te hablara todos los días?
Pocos han sido
Pero hermosos cada uno.
Has sacado de mi esos sentimientos que había decidido encerrar
Nadie nunca debería sentirlos de nuevo
Pero has roto la cerradura
Y han salido
En estampida
Directo a ti.
Tristeza se encuentra con la verdad
No deseas dejar que felicidad entre a tu vida
Agonía se lamenta
Ira grita, patalea e intenta hacerte daño
Pero eso no cambia nada...
Ahí sigue amor... queriendo ver tu sonrisa.
domingo, 7 de agosto de 2016
La felicidad se vive, no se cuenta
Muchas personas me preguntan porque siempre escribo textos un poco taciturnos, deprimentes o desesperados, que porqué no escribo sobre lo que me hace feliz, lo que me saca una sonrisa, esas cosas que me hacen dormir bien de noche... simplemente, es que las cosas felices se viven, se aman, se disfrutan y la tristeza sólo sirve para esto... para meditarla, escribirla, leerla y contra-leerla, buscando como no volver a caer en ella.
sábado, 6 de agosto de 2016
La sandía escritora
A veces sólo oprimir una cuantas letras al azar en el teclado son capaces de empezar una carrera de ideas sobre que quiero escribir y que siento al hacerlo. Es un placer tan gratificante como un masaje o un oral, el escribir me brinda paz. Siento que mi corazón se quita una carga del pecho, pesada, tanto que siento que he rebajado unos cuantos kilos con cada palabra que aparecen en esta hoja en blanco.
Detesto pensar que debo de escribir para alguien o que debo cohibir mis sentimientos sólo por si alguien busca ofenderse o sentirse identificado con algunas de mis palabras, este blog es mi diario, si, lo comparto, es mi forma de gritarle al mundo lo que realmente siento, mi boca no sirve para mucho.
Nací mal, algo salió mal cuando el doctor me saco de la tripa de mi madre, no podía hablar. Vamos, no era algo físico, algo más psicológico, era TAN cohibida que las pocas veces que hablé en AÑOS las personas lo aplaudían como si hubiera descubierto la cura contra el cáncer. Por eso este blog es tan importante en mi vida, me permite expresar por medio de mis dedos lo que mi boca nunca fue capaz de decir, ya que cada vez que buscaba revelar algo, era vil mente callada por la opinión popular.
Jódete opinión popular.
Es tan frustrarte quedarse callado, ser prudente, ser cordial con tus palabras... ¡son cosas que no funcionan en mi! no tengo filtros al hablar, más que una cebolla con capas, soy una sandía, es difícil de abrir, pero cuando lo hace, no hay nada que te detenga para conocer todos sus sabores... bueno uno, es sandía, sabe sólo a una cosa, ¿no?
No soy muy fan de la sandía realmente.
Pero la sandía es la fruta con la que más me puedo identificar... si alguien se lo preguntaba. Es dura por fuera, pero tan blanda, dulce y sabrosa por dentro... no lo mal-piensen.
Más que conocer todos mis sabores... logras que me riegue, soy un reguero de opiniones, ya que al nunca poder expresarlas, tampoco soy capaz de organizarlas y apenas tengo la oportunidad hablo de todo un poco, para vez si mi alma se libera un poco de sus cadenas sociales... pocas veces funciona.
Cuando hablo la gente hace caras tan raras que a veces me pregunto si el psiquiátrico no es mi verdadero hogar. Y NO, NO ME GUSTARÍA... pero esas caras dicen que a ellos sí.
La enfermedad del corazón
La enfermedad del corazón no es el amor, es la inseguridad.
Un corazón, acostado en un sofá, piensa y piensa
Imagina e imagina
Que tan reciproco será el amor que en el vive
¿Será que aquel cerebro tonto tendrá razón y tanta pasión es demasiado?
¿Será que aquella persona, que protejo tanto de cualquiera, no hace lo mismo conmigo?
¿Seré sólo un desecho?
¿Una molestia?
¿Un dolor de tripa?
¡Pobre corazón! No sabe valorarse
O tal vez piensa que es mucho en sí
Ya que, ¿quién se cree para pensar que es el que siente más amor?
¿Y si otro corazón le ama más de lo que siquiera puede imaginar?
¿Y si otro corazón se rindió, pensando que aquel corazón dolido, era demasiado para él?
¿Qué nos hace pensar que somos los que más amamos? Cuando nosotros podemos ser más de lo que pensamos para otro.
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