sábado, 10 de septiembre de 2016

Mi tímido

La realidad es que tu timidez me encanta, como buscas esconder todo lo que sientes pero no puedes, tu mirada lo dice todo, o tu sonrisa, todo tu ser es un grito de amor.

¡Me confieso culpable! adoro hacer que tus mejillas se sonrojen, y que salga de tu corazón una risa nerviosa, sintiendo culpa de ser tan expresivo corporalmente con sus sentimientos, lo que aún tus cuerdas bucales no gritan, el resto de tu ser ya me lo ha hecho saber.

Es tanto amor que irradias, que haces que de mi emane también un poco, que nuestras auras se mezclen y sea una explosión de cariño y afecto conjunto, por eso amo estar a tu lado.

Mi lindo tímido, me da tristeza saber que aún no crees en mis sentimientos, que te dejes llevar por aquellos comentarios de que no somos el uno para el otro, o estamos fuera de liga, yo entiendo que tal vez no sepa corresponder a tanto amor, pero haré todo lo posible para conservar ese abrazo eterno de sentimientos que tu llamas existir.

domingo, 28 de agosto de 2016

He conocido el amor en un toque de metal (relato)

Yo nunca he sido fanática del metal, si vale, he escuchado tal vez unos cuantos CD's de Metallica y Megadeth, pero ¿quien no lo ha hecho alguna vez? Vale sí, Slayer es mi banda favorita, y me he dado golpes y trompazos en pogos, o como quieras llamarlo. VALE, lo admito, tengo unas cuantas camisas de Anthrax, Iron Maiden, hasta de Death o Cannibal Corpse, pero como les digo, nunca he sido fanática del metal. ¿Por qué les cuento esta mierda? porque he conocido el amor en un toque.

Yo creo que todos hemos tenido ese momento en nuestras vidas en que vemos a alguien desconocido por la calle y nos imaginamos toda una vida a su lado, pues a mi solía pasarme a menudo, así que cuando vi a ese hombre de 2 metros de alto más cresta roja, unas botas que podrían aplastar mi cabeza, musculoso y con cara de haber asesinado a 10 civiles por ordenes del gobierno no me pareció nada inusual de mi parte imaginar como sería si nos besáramos en medio de un Death Wall. Qué romántico.

Era mi primer festival de música, en esa ciudad... bueno, en esa zona de la ciudad, no suelo ir a festivales, en mayo, bueno... en esa semana de mayo no había otro, el caso es que era el Free Festival, un nombre bastante aniñado para un festival donde iban a tocar bandas que hablaban de como mutilar genitales era divertido, iba con mi panda de raros, desde punketos, hasta la novia popera que llevaba 3 años con mi mejor amigo, un metalero sacado de revista, ella prefiere a Britney Spears pero no discriminamos por géneros, tenía muchos ovarios para meterse en la boca del lobo como lo hacia. No es por criticar, pero solemos discriminar mucho en estos festivales, entre nosotros, a los demás, y que Estefanía fuera aún así a ese toque, con su tono de llamada de Lady Gaga, me hace respetarla mucho.

Yo entre todos soy la más normalita, visto a la moda, porque realmente me da igual la moda, y eso de demostrar mis gustos por medio de mi físico nunca me fue, que sí, que tenía una camisa de Slayer, unas botas militares y unos pantalones negros, además de unos cuantos piercings falsos para no llamar tanto la atención, pero fuera de eso, no me molestaba el rosa, o ir con Estefanía a los conciertos de Beyoncé. Por eso cuando lo vi, me pareció amor imposible, se enamoraría de la metalera contra la corriente que parecía, no de la chica normal, enfermera, que realmente era.

Íbamos caminando al escenario, y una banda de covers, estas que quieren empezar pero aún no tienen imaginación para crear sus propias canciones, empieza a tocar Raining Blood de Slayer, y me volví loca, se me salio lo "poguera" interior, y me fui a darme de cara con esa manada de pelilargos sin bañarse.

Entre todos ellos, de un momento para otro siento que con mi brazo izquierdo le pego a una roca... me volteo... y es él. Dos metros, una cresta, aire a asesino en serie, y una hermosa sonrisa asomándose por un costado de su boca, me he quedado de piedra. Quedarse de piedra no es algo que puedas hacer en un toque, ya que te dan en toda tu madre, que fue lo que me paso: un gonorrea de mierda decidió que pegarme un calvazo era lo más apropiado para ese momento en el que había encontrado al amor de mi vida, gracias PENDEJO. Lo único bueno, es que después de ello, aquel hombre decidió acogerme entre sus músculos (el que me gusta, no el pendejo) y protegerme de todo mal y peligro que olía a chucha... fue hermoso.

Me pasé otras tres canciones así, a la cuarta decidí alzar la cara, el me tocó la mejilla con ternura, y me alzó en hombros, no sé para qué, pero lo disfruté, y así me pasé otras cuantas canciones más.

Luego me bajó, cogió mi brazo y cabeceamos al sonido de la batería, hechos el uno para el otro.

Cuando estaba por terminar la banda, me mira y me besa, beso al cual le correspondo de muy buena gana, casi hasta sexual. Fue uno de esos besos en que sientes más su corazón que sus labios, esos besos en los que no sientes una erección, sino una satisfacción de que estas besando a la persona indicada, esos besos que te llenan el alma.

Cuando terminó, me dio su camisa, una maquina de tatuar y me tomo una foto con una cámara (podría ser un móvil), y me dijo al oído "te encontré y lo volveré a hacer".

Eso fue ayer, y por eso estoy aquí hoy, escribiendo esto, esperando que el lo lea y me vuelva a encontrar.

lunes, 22 de agosto de 2016

Rhett y yo (relato)

Era una noche cálida de verano, un poco nublada, parecía que fuera a llover, pero al cielo aun no le daban ganas de ponerse de mi parte ese día deprimente. ¡Ha sido un sube y baja de emociones estos últimos meses! típico, aquel atlético hombre, que al parecer también tiene una mente brillante y un buen paquete se había fijado en mi, era como un hombre perfecto, cariñoso, inteligente, bueno en el sexo... pero había un problema, para él sólo era sexo... no había amor... bajo esa masa de músculos sólo había mentiras... nada de amor.

Situándoles en contexto, él tenía a otra, una rubia con grandes senos y baja de neuronas (Y PARECE UN ESTEREOTIPO, PERO LES JURO QUE ES VERDAD), que por alguna razón sentían una conexión y se amaban con locura, se daban besitos cortos y rápidos, diciéndose cuanto se amaban, se abrazaban, el le daba rosas y ella una buena mamada... ¡una pareja perfecta!

Yo llegué a su vida hace un año, y en sus palabras, llegue "a darle vuelta a toda su cabeza", según él, le había enamorado, que Paola (la rubia sin neuronas), no era nadie para él comparada a mi... pero aún así seguía con ella, y yo, sola.

¡Pobre Paola!, es una buena chica, ella no merece que le quite el novio, o que le haya besado y enamorado, o que yo me haya enamorado de él, me da mucho pesar, mucha tristeza ver que mis sentimientos me traicionan de nuevo y me pusieran en medio de una relación... ¡DE AÑOS!, son años, por amor a Dios bendito... AÑOS... soy un monstruo.

Durante los meses en que yo no sabía que Paola existía, Rhett y yo eramos algo así como perfectos, era una conexión jamas sentida... pero tuve que investigar más de la cuenta y darme por entendida que habían dos posibilidades:

1) Mentía.
2) Ya no amaba a Paola y me ama ahora a mi.

Estas dos posibilidades pasan por mi mente mientras le veo acostado en esta cama de hotel, algo lujosa para nuestras vidas la verdad, no entendía como en este viaje de amigos (somos un grupo grande de viaje, incluida Paola) (sí, conocí a Paola, pero eso es otra historia) podríamos avernos costeado un hotel de este calibre casi a un precio de pocilga. Lo veo, veo como su espalda se marca y sube y baja por su respiración, veo su cabello negro y sudado, después de una tarde de actividades extracurriculares... (no, nada de sexo, tengo dignidad, después de conocer a Paola, cortamos esos lazos).

Antes de esto, nos asignaban los cuartos, en la tarde de este mismo día, y todos dimos por supuesto que Rhett querría estar con Paola, hasta ella lo pensó... pero no fue así, él pidió estar conmigo... conmigo. Los rumores dicen que su relación ya iba mal, que más que amor, era sólo por estatus y por no estar solos, se conocen desde siempre y pensaban que salir y follar era lo que debían hacer, no lo que sentían, según Rhett, yo le hice sentir que debía hacerlo, no hacerlo creer que debía sentir eso, como Paola hizo.

Aún así me sienta mal todo esto, ellos aún "no terminan" y no quiero ser una puta.

Aún así está en mi cama, no en la suya, y ella lo sabe... y tal vez llora pensando en eso...

Sigo observándolo, pienso en todo lo que hemos pasado, y empiezo a hablar en voz alta:

- Mirate guapo - le digo a su cuerpo dormido - ahí tan fortachon, jugando con nuestros sentimientos, pensando que puedes tener lo que quieras... sí, te quiero, pero me quiero más a mi, y si tu no te valoras, o no respetas a Paola, de mi nada sabrás nunca. - A continuación cogí mis cosas y me dispuse a irme al cuarto de Paola, a disculparme y a ver si podía dormir con ella... es buena chica.

- ¿Jugar contigo? - dijo una voz grave y sexy, esa voz que me hizo voltearme en el metro y mirar a ese adonis todo el recorrido - yo sólo quiero hacerte feliz - me miró con una cara de susto, de agonía, como si algo se estuviera rompiendo dentro de sí.

- ¡Eso estas haciendo Rhett! eso haces... no sólo me lastima tu falta de decisión, sino también a Paola, me duele mucho ver como sufre con todo esto... es una buena chica... - dije sentándome en la cama, a sus pies... literal, no de otra forma.

- Dios... por eso te amo, a pesar de que tú sufras más... sigues pensando en ella, ¡ella no me quiere! llora porque ahora no sabe como amarse, no me quería a mi, quería el hecho de que alguien lo hacia, independientemente de quien fuera - dijo mientras se sentaba a mi lado, enojado, pero aún con tono dulce, sabe que los gritos me asustan.

- No me vale que me ames, necesito ser la única. - le dije parándome y yendo a la puerta, me había rendido...

- Ven - me tomó por la cintura y me atrajo a él - eres la única, siempre lo has sido... yo hace mucho hable con Paola, a ella sólo le preocupaba que la vieran sola, por eso llevo 2 años junto a ella, sin besos, sin sexo, sin nada, sólo por ayudar a una vieja amiga. - sus ojos eran mi todo.

- Pues eso no me vale... - escondí mi llanto en su pecho, su sensual y desnudo pecho... y abajo de todo eso, había un corazón, que latía a mil por hora, lo cual me hizo sonreír. Algo que me encanta de él es que siempre se sonroja y su corazón late mucho,  me hace saber que lo que siente es real.

- No estaré nunca más con ella, ni de mentiras, te lo juro, sólo te quiero a ti. - esto último me lo dijo mientras alzaba mi rostro... limpió mis lagrimas y me besó. Un beso largo, tierno, se transmitía tanto amor y sentimientos que nuestras auras eran más fuertes que nuestros labios, así que no sentíamos nuestros labios... sino el sentimiento que transmiten.




sábado, 20 de agosto de 2016

Para mi un tatuaje es como la vida misma (relato)

- Para mi un tatuaje es como la vida misma - le dije a aquel hombre que estaba torturando mi piel con sus agujas.

- ¿Cómo la vida? - preguntó él, seguro sabía que iba a decir, pero entre que hablara o llorara, seguro prefiere escuchar mis teorías conspiratorias.

- Sí, mira. La vida duele ¿no? - le miré y me devolvió la mirada de "pobre chica depresiva" y siguió con lo suyo - La vida duele y no sabemos porqué, hacemos acciones que pueden ser la causa de esto, pero no estamos seguros de donde viene el dolor... poco a poco nos rendimos, se nos entumece el cuerpo y pensamos que no vale la pena, que hay formas menos dolorosas de pasar un sábado por la tarde - era sábado a las 5:00 p.m y aún me quedaban unas cuantas horas al lado de Fernando -  pero de vez en cuando, el destino limpia un poco el desastre de tinta y la sangre que sale y vemos un pedazo de aquella obra de arte que nos define como personas, así que tragamos mierda y decidimos seguir con la vida, o bueno, el tatuaje.

Me quedé en silencio mientras Fernando echaba un poco de agua en mi herida de combate, luego me quedé mirando como las agujas entran y salen a gran velocidad de mi piel... - ¿y entonces? - dijo Fernan, seguro le interesa un poco lo que digo... sólo un poco.

- Bueno, como decía, poco a poco nos acercamos al limite, ya ni siquiera una pequeña muestra del tatuaje nos vale y queremos rendirnos y dejar todo a medias, nos mareamos, enfermamos, ¡hasta nos enamoramos! el peor de los males, pero de un momento a otro, en la punta del dolor máximo, una voz nos dice "hemos acabado" y vemos esa gran obra de arte, una mezcla de nuestras penas y el esfuerzo del universo. - vi como saltaba una pequeña sonrisa de satisfacción en ese rostro tatuado que me torturaba - Terminada es hermosa, y agradecemos a nosotros mismos por nunca habernos rendido... eso sería más o menos a los 60, cuando te jubilas... luego queda cuidar lo que nos dio el universo, hasta que el dolor pase... o sea, nos hallamos muerto.

-¡¿Tiene que terminar con la muerte?! - dijo mientras me miraba con una cara de horror, ¡ni que hubiera dicho un pedazo de "It" de Stephen King. Se nota que Fernando se emocionó, se sintió un poco identificado con mis palabras, y le dolió un poco el final.

- Pues sí, para mi la muerte es el fin del sufrimiento... aunque si te hace más feliz, lo puedes aplicar a la vida eterna, como Aristóteles decía, que un fin se convierte en un medio... y así.

- Bueno, pues Aristoteles me gusta más que tu pensamiento depresivo, espero que los futuros tatuajes que te haga, te hagan ver que hay más de una cúspide de tristeza y un final feliz en la vida - Dijo Fernando.

- ¡Me harás más! - amaba el arte de Fernando, así que me emocionó mucho escuchar que quería tatuarme de nuevo.

- Bueno... con condiciones, primero, que cambies ese pensamiento depresivo y segundo...

- ¡Dime!

-... ¡que me pagues! - dijo con una risa en su cara morena

- Claro que te pagaré - dije riendo, y a continuación exclamé "¡MIERDA!" ... había empezado con el color.

lunes, 15 de agosto de 2016

Me enfermo

Nunca he sido buena poniéndome bien, levantándome de mi cama e intentando salir a sonreír un rato... Si, salgo, río, salto, pero realmente no tengo ganas de hacer eso y termino sintiéndome enferma por estar mintiendo.

Envidio mucho a aquellos que una sonrisa les sale natural, si me dieran una moneda por cada que sonriera, seguiría siendo igual de pobre, tendría menos monedas que reproducciones en youtube, y eso es poco. 

Les felicito a aquellos que la vida les sonríe, pero les envidio y peor... Les odio. No les odio porque sean felices, les odio porque no creen que pueda haber gente que no mire la vida como ellos, la felicidad les hace egoísta, y eso me enferma. 

jueves, 11 de agosto de 2016

Quiero ver tu sonrisa (poema)

¡Grandes son mis sentimientos y pequeño el corazón en el que habitan!
¡Oh cariño! ¿yo que haría sin tu sonrisa?
Sin tu cara, sin tu belleza
¿Qué sería de mi si no te hablara todos los días?
Pocos han sido
Pero hermosos cada uno.

Has sacado de mi esos sentimientos que había decidido encerrar
Nadie nunca debería sentirlos de nuevo
Pero has roto la cerradura
Y han salido
En estampida
Directo a ti.

Tristeza se encuentra con la verdad
No deseas dejar que felicidad entre a tu vida
Agonía se lamenta
Ira grita, patalea e intenta hacerte daño
Pero eso no cambia nada...
Ahí sigue amor... queriendo ver tu sonrisa.

domingo, 7 de agosto de 2016

La felicidad se vive, no se cuenta

Muchas personas me preguntan porque siempre escribo textos un poco taciturnos, deprimentes o desesperados, que porqué no escribo sobre lo que me hace feliz, lo que me saca una sonrisa, esas cosas que me hacen dormir bien de noche... simplemente, es que las cosas felices se viven, se aman, se disfrutan y la tristeza sólo sirve para esto... para meditarla, escribirla, leerla y contra-leerla, buscando como no volver a caer en ella.