- Para mi un tatuaje es como la vida misma - le dije a aquel hombre que estaba torturando mi piel con sus agujas.
- ¿Cómo la vida? - preguntó él, seguro sabía que iba a decir, pero entre que hablara o llorara, seguro prefiere escuchar mis teorías conspiratorias.
- Sí, mira. La vida duele ¿no? - le miré y me devolvió la mirada de "pobre chica depresiva" y siguió con lo suyo - La vida duele y no sabemos porqué, hacemos acciones que pueden ser la causa de esto, pero no estamos seguros de donde viene el dolor... poco a poco nos rendimos, se nos entumece el cuerpo y pensamos que no vale la pena, que hay formas menos dolorosas de pasar un sábado por la tarde - era sábado a las 5:00 p.m y aún me quedaban unas cuantas horas al lado de Fernando - pero de vez en cuando, el destino limpia un poco el desastre de tinta y la sangre que sale y vemos un pedazo de aquella obra de arte que nos define como personas, así que tragamos mierda y decidimos seguir con la vida, o bueno, el tatuaje.
Me quedé en silencio mientras Fernando echaba un poco de agua en mi herida de combate, luego me quedé mirando como las agujas entran y salen a gran velocidad de mi piel... - ¿y entonces? - dijo Fernan, seguro le interesa un poco lo que digo... sólo un poco.
- Bueno, como decía, poco a poco nos acercamos al limite, ya ni siquiera una pequeña muestra del tatuaje nos vale y queremos rendirnos y dejar todo a medias, nos mareamos, enfermamos, ¡hasta nos enamoramos! el peor de los males, pero de un momento a otro, en la punta del dolor máximo, una voz nos dice "hemos acabado" y vemos esa gran obra de arte, una mezcla de nuestras penas y el esfuerzo del universo. - vi como saltaba una pequeña sonrisa de satisfacción en ese rostro tatuado que me torturaba - Terminada es hermosa, y agradecemos a nosotros mismos por nunca habernos rendido... eso sería más o menos a los 60, cuando te jubilas... luego queda cuidar lo que nos dio el universo, hasta que el dolor pase... o sea, nos hallamos muerto.
-¡¿Tiene que terminar con la muerte?! - dijo mientras me miraba con una cara de horror, ¡ni que hubiera dicho un pedazo de "It" de Stephen King. Se nota que Fernando se emocionó, se sintió un poco identificado con mis palabras, y le dolió un poco el final.
- Pues sí, para mi la muerte es el fin del sufrimiento... aunque si te hace más feliz, lo puedes aplicar a la vida eterna, como Aristóteles decía, que un fin se convierte en un medio... y así.
- Bueno, pues Aristoteles me gusta más que tu pensamiento depresivo, espero que los futuros tatuajes que te haga, te hagan ver que hay más de una cúspide de tristeza y un final feliz en la vida - Dijo Fernando.
- ¡Me harás más! - amaba el arte de Fernando, así que me emocionó mucho escuchar que quería tatuarme de nuevo.
- Bueno... con condiciones, primero, que cambies ese pensamiento depresivo y segundo...
- ¡Dime!
-... ¡que me pagues! - dijo con una risa en su cara morena
- Claro que te pagaré - dije riendo, y a continuación exclamé "¡MIERDA!" ... había empezado con el color.
no se dice muramos se dice hasta que allá muerto o hallamos muerto xDD
ResponderEliminar¡Deja a mi personaje ser feliz con sus errores gramaticales! :((( jajaja na mentiras, ya lo cambio, gracias anoni <3
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