sábado, 14 de enero de 2017

Y ahí empezó todo (relato)

Nuestro primer encuentro fue algo extraño, te portaste como un idiota y yo me dejé guiar por tu apariencia de mala persona... nunca hablamos más de dos min de seguido, con unas tres palabras incluyendo "Hola" y "Adiós". Es triste, porque me deje guiar por errores que cometes y no me fijaba en aquellos detallitos que podías tener conmigo.

Nunca me enteré que siempre tenía el primer puesto de la fila de adelante porque tu llegabas un poco antes y no dejabas que nadie se sentara en el. Tampoco pude ver que en el laboratorio siempre tenía los mejores utensilios porque los buscabas y los dejabas ahí para mi, sabías lo mal que lo pasaba cuando me faltaba algo para estudiar. Además siempre convencías a uno de tus amigos más listos para que se hiciera conmigo en el grupo de Matemáticas, sabiendo que soy malísima en esa materia.

Es triste pensar en todo los años que me perdí de tus detalles por pensar que eras un cabrón.

Agradezco aquel día que mi mejor amiga decidió juntarnos; ella, más lista y avispada que yo se dio cuenta de todo eso... y mucho más, dibujos parecidos a mi en tu blog, poemas sueltos en algunas fotos de instagram hablando de una chica que parecía mi gemela. El caso, ese día no entendí nada, no entendí porque Sara se acercó gritándome, diciéndome que me quitara los auriculares y que le pasara mi móvil, me cambió de puesto y me puso a tu lado y me obligó a quedarme ahí durante semanas, hasta que decidiste hablarme.

Yo nunca contradije a mi mejor amiga, ni le pregunté el motivo, realmente soy muy de "me la pela todo", así que sólo lo aguanté, deduje que era porque quería hablar con su amorcito en clase y yo lo impedía... Me hablaste, me dijiste "hola" y esto ya parecía lo de siempre, pero esta vez no me dejaste ni saludarte, sino que me diste una caja envuelta en papel de regalo, diciéndome "abrela cuando me vaya, por favor" y en seguida partiste de clase, así que yo procedí a abrir el regalo.

No me di cuenta pero toda la clase empezó a fijarse en mi, y en el regalo, lo abrí y vi que era un retrato con un dibujo de mi persona adentro... y había una carta, bueno, muchas, con un recopilatorio de todos esos poemas de tus redes sociales, que nunca había visto porque ni te seguía, ni te tenía agregado. Lo vi con detenimiento y me daba hasta vergüenza sonreír de lo feliz que me hizo eso.

Y ahí empezó todo.

3 comentarios:

  1. Que hermoso, me ha encantado ): me hizo recordar a lo tonto que fuí al no darme cuenta de los pequeños detalles que tenía cierta persona conmigo, no tuvo el mismo final que este pero aún hay amistad, muy bonito Daniela.

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    Respuestas
    1. ¡Por lo menos aún hay amistad!
      Muchas gracias por tu comentario <3

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