Lo siento, aquí empieza todo.
Amo esa foto, la tomé yo un día que quise salir de la rutina y sacar a mi perro a jugar un poco, vi un pequeño arco formado por ramas y me pareció hermoso, es como si los mismos dioses que hablan las novelas de Homero se hubieran dedicado a hacer pequeños paisajes naturales para los amantes de estos como yo. Son pequeñas cosas que te alegran el día, que te sacan una pequeña sonrisa y te hacen ver que en las cosas pequeñas es donde se pueden encontrar las mayores sonrisas.
Soy muy de sonreír por leves cosas, porque una hormiga puede llevar su comida o porque mi gato decide jugar con mi cabello, pequeñas cosas que den vez de hundirme, logran hacerme entender que no estoy tan mal como pienso y que aún hay muchas cosas por las cuales seguir luchando.
Llega un momento en que te confundes, piensas que la vida no tiene sentido... Y es verdad, pero para ponerle un nombre a ese sin sentido, yo le llamo felicidad.
Felicidad que sólo tú decides dónde y cuándo encontrarla.
