sábado, 28 de noviembre de 2015

Amores prohibidos (relato corto)

Relato sacado de mi "libro" de Wattpad: Dando un vistazo al pasado. 

- Susana te amo. - le dije por fin, le dije joder, se lo dije. 

Me gustaba ir todas las mañanas caminando al instituto, me gustaba ver como amanecia con cada paso que daba, era lindo observar como los animales se levantaban, las flores se abrían y como todos con un poco de sueño son un poco más amables de lo habitual. 

Siempre iba caminando por las mismas 5 cuadras, por donde siempre veía lo mismo, y me encantaba. El perro del señor Gonzales, la tienda de Doña Juana, el puesto de arepas clandestino que estaba en la 3ra cuadra, donde desayunaba habitualmente. Nunca fui de esas chicas que de salían de la rutina y probaban cosas nuevas, siempre me gustó lo seguro. Y era lo mismo con mis relaciones. 

Juré amarla eternamente, lo juré, pero hasta al amor lo visita la muerte. 

Un grupo de amigas normal, ni muy cercanas, pero tampoco estoy sola. Una relación familiar normal, familia estándar, notas promedio, todo lo más normal posible. 

Amarla era lo más normal que tenía, para mi era como respirar. 

Cuando la graduación se hacerca, y tienes que decirle adiós a toda aquella vida tan cotidiana que has construido, te desconcierta, ¿que hacer? ¿cómo volveré a construir todo esto? ¿Podré? 

Como podría dejarla, no puedo dejarla, ella es mi todo, labios como los suyos nunca volveré a tocar. 

Era hora de irme, y mi mejor amiga Susana también, ella pensaba dejar la ciudad para encontrar mejores opciones universitarias, y yo, prefiero lo habitual. 

- Susana te amo.- le dije por fin, se lo dije joder, se lo dije. 

- Te habias tardado... - me respondió, bajando la mirada y con una sonrisa melancólica en los labios.

- Lo... lo siento... ya me conoces, esto no era lo habitual para mi. - dije, intentando mejorar las cosas... Algo que no funcionó al parecer. 

- La única que te lo estaba prohibiendo, eras tu misma. - me dijo con ira, odio, claro... yo también me odio por esto. - Si fueras más arriesgada, si salieras de tu zona de confort, si te dejaras llevar, si dejaras de pensar en el "que dirán", todo sería diferente. - dijo, seguido me dio la espalda... Y nunca volvió. 

10 años después sigo en lo mismo, porque si no me arriesgué por ella, no lo haré por nadie. 

¿Estaré haciendo lo correcto?

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